La higiene no es solo cuestión de estética, sino una parte esencial del cuidado de tu mascota. Bañarlos con productos adecuados, cepillar su pelaje regularmente, limpiar o recortar sus uñas y mantener sus oídos limpios ayuda a prevenir infecciones y detectar cambios inusuales como bultos, heridas o enrojecimientos. Además, la prevención contra parásitos externos (como pulgas y garrapatas) e internos (como lombrices) debe ser constante y no solo en época de calor. Muchos parásitos pueden afectar también a los humanos, por lo que proteger a tu mascota es proteger a tu familia. Existen tratamientos efectivos y seguros, pero deben ser indicados por un veterinario según el peso, la edad y el estilo de vida del animal. Mantener una rutina de higiene y prevención no solo mejora su calidad de vida, también fortalece el vínculo con tu compañero. Una mascota limpia y protegida es una mascota más feliz.